Opinión de Mikel Santiago

Hola Jorge,

Ya he tenido la oportunidad de leer tu fragmento de texto. No leo mucho este tipo de thriller pero creo que tienes un estilo muy claro y acertado. La apertura es  buena y potente, la ambientación funciona y el lenguaje técnico que utilizas me parece bien dosificado. También el nivel de los diálogos está conseguido. 

Si logras mantener una buena estructura de tensión y giros, creo que tiene una novela que hará las delicias de los amantes del género.

¡Suerte con ello!

Mikel

MiKel santiago es un afamado escritor en el género de intriga, con títulos superventas como: La última noche en Tremor Beach, El mal Camino o El estraño verano de Tom Harvey.

Un hombre impide que un terrorista se inmole en una sinagoga de Jerusalén. Sin documentación, ni indicios que permitan conocer su procedencia, la identificación del sujeto que ha evitado el atentado se convierte en un rompecabezas para el Mossad, la agencia de inteligencia israelí.

Un joven ha grabado con todo detalle lo sucedido junto a la sinagoga, y el video, subido a las redes sociales se hace viral, lo que provoca que el hombre retenido por el servicio de inteligencia israelí se convierta en un héroe, por cuya liberación se convocan manifestaciones a través de internet.

Durante la protesta ante el Parlamento de Israel en Jerusalén el ejército abre fuego contra los manifestantes, causando la muerte de decenas de personas e hiriendo a centenares. Este suceso degenera en revueltas, y desencadena una crisis internacional que pone contra las cuerdas al Gobierno de Israel.

Tras su liberación se producen una serie de extraños sucesos. Mientras, los agentes encargados del caso no cesan de investigar sobre el individuo, que se ha convertido en una incógnita perturbadora para todos aquellos que han tratado con él.

El Papa viaja a Jerusalén de incógnito con la única finalidad de entrevistarse con el héroe anónimo, quien finalmente es puesto en libertad por los dos agentes del Mossad que lo han interrogado, y al que, a falta de nombre, apodan «el visitante».

Y el incidente se hizo viral

Este video fue grabado ayer por un adolescente con su iPhone –comentó el director del Mossad­−. Conseguimos detener su difusión por parte de los medios de comunicación israelíes. También hicimos una solicitud formal a Youtube, Instagram, Facebook, Twitter y Whatsapp para que bloqueasen el contenido. Recibimos su conformidad a nuestra petición, pero únicamente hasta comprobar que no incumplía las normas de estas redes sociales. Ahora miren el resto de pantallas.

Las pantallas de las paredes laterales, así como las que cada uno tenía en la mesa, reproducían el mismo video, era una emisión de Al Jazeera, la cadena de televisión de origen catarí que se hizo mundialmente famosa por difundir los primeros videos de Bin Laden.

−Son los tiempos que corren. El video Freedom For The Hero of Jerusalem se ha hecho viral y ya no lo podemos parar.

El infiltrado

El CNI también tenía agentes durmientes infiltrados en los países con más peso específico en la esfera política y económica mundial. A la mayoría de estos agentes les movían intereses meramente lucrativos, como la apertura de cuentas en paraísos fiscales que les garantizasen una buena jubilación en alguna de las playas paradisiacas que llenan los escaparates de las agencias de viajes. Este no era el caso de teniente del alto mando del ejército israelí Gabriel Mizraji.

El teniente Mizraji ocupaba un eslabón en la cadena de mando sumamente atractivo para cualquier agencia de inteligencia: era el asistente del coronel David Biton, antiguo mando del Mossad, y aún vinculado a la agencia israelí. Gabriel Mizraji gozaba de plena confianza por parte del coronel. Era una persona de firmes principios patrióticos, incapaz de traicionar a su país, por tanto, el CNI se vio obligado a utilizar otra estrategia para reclutarlo. Todo el mundo tiene algo que ocultar en el presente o en su pasado. El teniente estaba casado con Sara y tenía dos niñas de diez y catorce años, pero la atractiva y joven rubia de las fotos que un mensajero le entregó en mano al teniente dentro de un sobre no eran de Sara, sino de su amante, Queila, con la que aparecía practicando más de una postura del Kama Sutra en el apartamento de esta.

A Yosef le resultaba familiar ese rostro. Durante su vida había aprendido a distinguir a los «malos» de los «buenos». Había tratado y convivido con individuos despreciables, capaces de cometer las mayores atrocidades, pero también había conocido a personas increíbles, de una enorme humanidad y generosidad. El hombre al que miraba pertenecía al segundo grupo. Definitivamente no era un terrorista.

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